Todavía no ha jugado la selección y ya estoy harto de este mundial. La culpa la tiene ese sonido insufrible que tenemos de fondo: el ruido de las vuvuzelas, que algunos dicen que se asemeja al barritar de un elefante y yo más bien creo que se parece a un centenar de enjambres de abejas.
Da igual, la conclusión es la misma: pone nervioso al personal. Tanto, que algunas cadenas de televisión extranjeras ya están buscando medios de suprimirlo o, cuando menos, atenuarlo. No quiero pensar lo que debe ser en el campo. Los futbolistas deben acabar al borde del colapso nervioso.
Porque, según dice esta noticia de El Mundo que os adjunto http://www.elmundo.es/elmundo/2010/06/15/ciencia/1276599984.html, este sonido pone en alerta a quien lo oye, porque el ser humano reacciona así ante ruidos que no conoce. A lo que yo concluyo que al ser un instrumento típico sudafricano, los países y selecciones de dicho continente sí que lo conocen y, por lo tanto, deben jugar con ventaja, porque no lo hacen pensando en que pueden ser víctimas de algún tipo de amenaza.
A lo que sigo concluyendo que es una especie de ‘trampa’, en tanto en cuanto que las selecciones extranjeras, las que no son africanas, juegan en estado de alerta y nerviosismo y, estos factores aparte, en un entorno en el que es prácticamente imposible comunicarse con el compañero o con tu entrenador.
¿Cómo le afectarán las vuvuzelas a La Roja?
No hay comentarios:
Publicar un comentario